Complementos
Aparte del calzado y la vestimenta básica de todo equipo, existen una serie de prendas que son necesarias en situaciones concretas y que habrá que incluir en la mochila, si pensamos que existe la posibilidad de que vayamos a necesitarla. Más vale prevenir ...
La protección de la cabeza es una prioridad. En verano usaremos una gorra fina de color claro, con visera y una tela protectora que tape el cuello y las orejas, evitaremos quemaduras e insolaciones. En invierno tapamos la cabeza para evitar la perdida de calor. Un gorro de forro polar sencillo, o doble si prevemos frío intenso, es la prenda correcta. También los hay con membrana cortaviento y transpirable. Deben cubrir las orejas y tener una pequeña visera.
Cuando tenemos bajas temperaturas podemos tener problemas de congelación. El rostro es una de las zonas a proteger, lo haremos usando unas gafas de ventisca y una máscara de neopreno como las usadas en esquí. Las gafas de glaciar son una buena solución en altitud glaciares y zonas nevadas pero no en caso de tormenta.
Otro complemento que puede ser útil es una braga para abrigar el cuello. Las de forro polar con un sistema de sujeción por cordón y prisionero son más practicas que las de tipo bufanda con velcro. La razón es que con el cordón, podemos ajustarla y ponerla como barbuquejo tapando la boca y la nariz. Así nos servirá como filtro para no respirar directamente aire frío, o con polvo si hay viento.
Un chaleco de forro polar, con o sin membrana, es práctico para ponérnoslo en las habituales paradas de descanso o cuando llevar puesta la chaqueta es excesivo y ir solo con el forro polar no llega a abrigarnos lo suficiente. Debe ser sin cuello y con gomas que se ajusten a los hombros y en la cintura. En climas fríos o altitud es más apropiado que el chaleco por el que optemos, sea de plumas.
Pero cuando de verdad nos esperan bajas temperaturas se impone la utilización de una chaqueta de plumas, como capa de refuerzo. Tiene que llevar gomas en las mangas y en la cintura, para evitar perdidas de calor. El tejido exterior de nailon Ristop antidesgarro y tratamiento para paliar las perdidas de plumón . En uno de los bolsillos del plumífero deberemos poder guardar la totalidad de la prenda para transportarla reduciendo su volumen . Un peso total de 600 grs.(200 de plumas) será una buena relación peso/calidad.
Las manoplas son más calientes que los guantes, pero excepto en condiciones extremas no son necesarias. Unos buenos guantes de cordura tipo esquiador, preformados, con ajustes en la muñeca y cierre en la boca, palma antideslizante, membrana impermeable y transpirable serán suficientes para la mayoría de las ocasiones.
Una zona importante es la de la unión de la bota con el pantalón . Unas polainas nos protegerán de la entrada de nieve y piedrecillas dentro de la bota . En verano unas de 10 o 12 cm de alto serán suficientes, sin embargo en invierno deberán llegar hasta la parte baja de la rodilla. Conviene que las correas que abrochan el cable que pasa por debajo de la bota con el otro lado de las polainas sean de neopreno, que ajusten en la parte de arriba con una goma ancha y lleven una solapa , protegiendo la cremallera. Que sean de Cordura con Ristop y con membrana impermeable/transpirable 2 capas.
 Material